Es una de esas mezclas que, cuando la pruebas, no la puedes olvidar. Tiene un aroma profundo, cálido, con matices complejos. Y lo mejor, puede transformar platos del día a día en recetas llenas de carácter.
Desde Frinuts te proponemos tres recetas con ras el hanout que son fáciles de hacer y están pensadas para disfrutarlas en el día a día.
Cómo usar el ras el hanout antes de cocinar
Antes de meternos de lleno en las recetas, queremos remarcar un punto: el ras el hanout no se utiliza en grandes cantidades. Es una mezcla con un sabor potente, donde conviven especias dulces, cálidas y ligeramente picantes, por lo que funciona mejor cuando se integra bien en el plato.
Algunas claves básicas para usarlo bien:
- Añadirlo al inicio de la cocción para que se funda con el resto de ingredientes.
- Mezclarlo con aceite o caldo para repartir el sabor de forma uniforme.
- Ajustar la cantidad según el plato: menos es más.
- Probar antes de añadir sal, ya que potencia mucho el sabor.
Con esto en mente, pasamos a las recetas.
Pollo especiado al horno con ras el hanout
Una de las recetas más agradecidas es el pollo al horno. Es sencilla de hacer, con un sabor y un aroma deliciosos. Perfecto para comidas familiares.
Ingredientes:
- 1 pollo troceado o muslos de pollo.
- 1 cucharadita de ras el hanout.
- 2 cucharadas de aceite.
- 1 cebolla en juliana.
- 2 dientes de ajo.
- Sal al gusto.
- Un chorrito de agua o caldo.
En Frinuts puedes adquirir tu sazonador de ras el hanout.
Preparación:
Mezcla el aceite con el ras el hanout y la sal. Unta bien el pollo con esta mezcla y colócalo en una bandeja de horno junto con la cebolla y el ajo. Añade un poco de agua o caldo para evitar que se seque.
Hornea a temperatura media hasta que el pollo esté dorado y tierno. El resultado es una carne jugosa, con un aroma especiado que se impregna en cada bocado.

Verduras salteadas con ras el hanout
Vamos a incluir un plato vegetal y saludable, las verduras salteadas con esta deliciosa mezcla de especias. De todas las recetas con ras el hanout, esta es una de las más versátiles, y es que puede servirte como base para distintos platos o como acompañamiento.
Ingredientes:
- Zanahoria.
- Calabacín.
- Pimiento.
- Cebolla.
- ½ cucharadita de ras el hanout.
- Aceite.
- Sal.
Preparación:
Corta todas las verduras en trozos medianos, procurando que tengan un tamaño similar para que se cocinen de forma uniforme. Calienta un poco de aceite en una sartén y saltea primero la cebolla a fuego medio hasta que empiece a estar transparente y ligeramente dorada.
A continuación, añade el resto de verduras y cocina sin prisas, removiendo de vez en cuando, para que se ablanden pero mantengan su textura. Cuando estén casi en su punto, esparce el ras el hanout, mezcla bien para que se reparta de forma homogénea y deja cocinar uno o dos minutos más para que la especia libere todo su aroma antes de servirlo.
Lentejas especiadas con ras el hanout
Hay muchas legumbres que se pueden beneficiar de esta mezcla de especias, y las lentejas son una de ellas. Especialmente cuando las dejamos reposar, momento en que absorben todo el aroma.
Ingredientes:
- Lentejas cocidas.
- 1 cebolla picada.
- 1 tomate rallado o triturado.
- ½ cucharadita de ras el hanout.
- Aceite.
- Sal.
Preparación:
Sofríe la cebolla hasta que esté dorada. Añade el tomate y cocina unos minutos. Incorpora el ras el hanout y remueve para que vaya liberando el aroma lentamente. Añade las lentejas y deja que todo se cocine junto unos minutos más.
Estas recetas con ras el hanout tienen como resultado platos reconfortantes, llenos de matices y muy sabrosos. Además, como decíamos antes, no requieren ni de una preparación compleja ni de grandes cantidades de la mezcla.
Visita nuestra sección de especias para descubrir nuevos y exóticos sabores con los que sazonar tus platos favoritos.